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REFLEXIONES | La Biblia no es la razón ni la excusa para…
Me he leído la Biblia entera varias veces y en ninguna parte dice que el cristiano deba renegar de la ciencia y/o tecnología. La Biblia es un libro que nos enseña las creencias y la forma de vivir que debe llevar un cristiano. De modo que no hay manera de relacionar al cristianismo con:
- ❌EL NEGACIONISMO: Un cristiano no va a encontrar en la Biblia argumentos para negar cualquier cosa; por supuesto, hay temas que sí están basados en las enseñanzas de las Escrituras, pero repito, no se puede justificar con la Biblia todo lo que la gente quiera negar.
- ❌SER VEGETARIANO O VEGANO: La Biblia menciona alimentos que los judíos debían evitar; con la llegada del cristianismo esas normas fueron abolidas, así que cada cristiano es libre de decidir la dieta que desea seguir, solo debe evitar alimentos cuyo componente principal sea sangre.
- ❌ANTIVACUNAS: No hay base bíblica para que el cristiano rechace las vacunas; es lógico que uno dude o quiera estudiar mejor el tema, pero rechazarlas porque “lo dice la Biblia” o porque vacunarse es “falta de fe”, eso no sale en las Escrituras; si un cristiano no quiere vacunarse, ya sería por decisión personal.
- ❌SER TERRAPLANISTA: Si alguien se hace llamar cristiano, obligatoriamente debe creer que la Tierra es redonda. Solo al leer Job 26:7 e Isaías 40:22 se dará cuenta que no necesita entender de ciencia ni de la inmensidad del universo, ser terraesferista es parte de la fe en la Biblia, una verdad pura y dura.
Existen muchos otros temas que no salen en la Biblia, pero esos serían para otro post.
Rusia prohíbe la actividad de los testigos de Jehová por “extremistas”
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| Imagen tomada de ToDrone |
El Centro de dirección de los testigos de Jehová en Rusia, que dirige todas las filiales regionales y locales de la comunidad religiosa, ha sido incluido en la lista de organizaciones extremistas, señala un comunicado del Ministerio.
La prohibición de los testigos se da por descontada, toda vez que el alto tribunal ruso ya respaldó en el pasado el cese de su actividad en varias regiones y ciudades.
El portavoz de los testigos de Jehová en Rusia, Iván Belenko, denunció que la decisión de las autoridades rusas privará de su derecho a la libertad de culto a los 175.000 seguidores que tiene esa comunidad en el país.
En todos los procesos judiciales contra la organización, las autoridades la han acusado de almacenamiento y difusión de literatura religiosa de carácter extremista.
“Todas las decisiones judiciales contra nosotros se basan en una única acusación: que algunos de nuestros libros y discursos están en la lista de literatura extremista que existe en este país”, explicó Belenko.
Aseguró que las decisiones de incluir a unas u otras publicaciones en la lista negra "se tomaron en base a opiniones de falsos expertos y sentencias judiciales dictadas a espaldas de los creyentes".
Fuente: 20minutos.es
Más información sobre este caso en los siguientes artículos de la sección de noticias de la página oficial de los testigos de Jehová jw.org
- El Ministerio de Justicia de Rusia toma medidas para prohibir la obra de los testigos de Jehová en el país (entrar aquí).
- Los testigos de Jehová emprenden una campaña mundial para evitar que prohíban su obra en Rusia (entrar aquí).
Sin spoilers: Risen (2016)
Primera impresión
Una interesante y agradable sorpresa.Las actuaciones
Tenemos al protagonista Joseph Fiennes (Shakespeare en Shakespeare in Love, 1998) en la piel de Clavius, un comandante militar, cuyo carácter es de un hombre que obedece órdenes, que quiere hacer bien su trabajo y acostumbrado a enfrentarse a situaciones difíciles; Tom Felton (Draco Malfoy en toda la saga de Harry Potter) como un oficial militar llamado Lucios, un joven con ambiciones, que funge de ayudante de Clavius; Peter Firth (Ivan Putin, funcionario político en The Hunt for Red October, 1990), en esta ocasión interpretando el papel de Pilato, prefecto de la provincia romana de Judea; Cliff Curtis (Dr. Sinja en A Thousand Words, 2012), como Jesús o Yeshua (forma del nombre de Cristo en Hebreo); y otros actores y actrices que no recuerdo de otras películas. Las interpretaciones estuvieron bien dadas, dentro de lo que se esperaba de cada papel y su función en la película.
La presentación de la historia
Del relato bíblico de la muerte y resurrección de Jesús (y sucesos posteriores) tiene escasas referencias históricas fuera del mismo; esta película presenta una muy bien lograda presentación de los hechos (ficción combinada con sucesos relatados en la Biblia) desde el punto de vista de Clavius; quien, por presiones políticas y de los representantes religiosos judíos, es obligado a encargarse de resguardar el cuerpo de Jesús, ya que los sacerdotes sospechaban que los discípulos de Jesús pretendían robar el cadáver de Cristo para poder correr el rumor de la resurrección. Precisamente, la película nos da una visión muy real de los aspectos sociales y el choque entre la cultura romana que dominaba la región y los israelitas divididos entre la obediencia al imperio, la espera del mesías y el impacto emocional que dejó Jesucristo durante el tiempo que estuvo enseñando sobre el Reino de Dios; en medio de tal situación, Clavius debe averiguar qué pasó con el cuerpo de Jesús, e ir descubriendo la verdad detrás de la mentira divulgada por los líderes judíos. Existen en esta películas muy pocas incoherencias con el relato bíblico, la mayoría de los eventos descritos tienen lógica y es lo que hubiese pasado en esa época.¿Por qué verla?
Poco nos ponemos a reflexionar todo lo que significó el paso de Jesús por la tierra para el tiempo en que sucedió, donde se convulsionó a la religión judía y se involucró al imperio romano en la persecución del cristianismo; los funcionarios romanos no se iban a quedar de brazos cruzados al enterarse de que un presunto delincuente a quien ejecutaron, ahora resulta que estaba vivo, con personas hablando de su resurrección y cuyo cadáver desapareció de la tumba que estaban custodiando sus propios soldados. Seguramente involucró una investigación al respecto. La película encaja bien con estos hechos.Mapa de caída de rayos en tiempo real

Just Dance - Rasputín
Los testigos de Jehová tenemos una creencia muy arraigada, algo que consideramos un hecho: llegará el tiempo en que las enfermedades serán totalmente erradicada, de modo que personas como yo que no podemos caminar, tendremos la oportunidad de hacerlo y disfrutar de hacer muchísimas cosas que nuestra condición actual no nos permite hacer. Definitivamente una de las cosas que más quiero hacer es lo que se muestra en el siguiente vídeo, es que debe ser muy divertido
Mi postura ante los sucesos actuales en Venezuela

Yo, Carlos Gonzalez, reconozco que he cometido el error de no fijar mi posición con respecto a los sucesos actuales del país, lo que puede hacer pensar a quienes me conocen que apoyo alguna de las corrientes políticas en conflicto. Yo soy Testigo de Jehová y la siguiente es mi postura:
Jesús dijo con respecto a los cristianos verdaderos: “Ellos no son parte del mundo, así como yo no soy parte del mundo.” (JUAN 17:16.)
Una razón por la que no soy parte del mundo es mi estrecha relación con Jehová. El apóstol Juan escribió: “Sabemos que nosotros nos originamos de Dios, pero el mundo entero yace en el poder del inicuo” (1 Juan 5:19). Es evidente que las guerras, la delincuencia, la crueldad, la opresión, la falta de honradez (corrupción) y la inmoralidad que tanto proliferan hoy son prueba de la influencia de Satanás, no de la de Dios (Juan 12:31; 2 Corintios 4:4; Efesios 6:12). Cuando alguien se hace testigo de Jehová, no practica ni aprueba tales maldades, y eso hace que no sea parte del mundo (Romanos 12:2; 13:12-14; 1 Corintios 6:9-11; 1 Juan 3:10-12).
Juan señaló que los cristianos, a diferencia del mundo, “nos originamos de Dios”. Todo el que se dedica a Jehová le pertenece a él. De modo que no dedicamos nuestra vida a ninguna causa política. Aunque respetamos los emblemas nacionales, no los adoramos ni con hechos ni con nuestra actitud. Nosotros respetamos el derecho que los demás tienen de hacer lo que quieran al respecto, pero nosotros adoramos únicamente al Creador (Mateo 4:10; Revelación 19:10). Este es otro factor que nos separa del mundo.
Los testigos de Jehová NO PERTENECEMOS ni siquiera a los llamados NINÍ, es decir, nuestra neutralidad es porque apoyamos a otro gobierno superior y más útil: el Reino de Dios.
Jesús predicó durante todo su ministerio las buenas nuevas del Reino de Dios del cual él va a ser Rey (o Presidente), y afirmó que sus seguidores las proclamarían hasta el mismo fin del sistema de cosas (Mateo 4:23; 24:14).
Ya está cerca el día en que dicho Reino celestial será el único gobierno que rija a la humanidad (Daniel 2:44). Muy pronto, hasta los dirigentes políticos (ya sean del gobierno o la oposición) se verán obligados a reconocer su autoridad (Salmo 2:6-12).
Teniendo presentes todos estos factores, los verdaderos cristianos somos súbditos del Reino de Dios y obedecemos el consejo de Jesús de ‘seguir buscando primero el reino y la justicia de Dios’ (Mateo 6:33). Eso no significa que traicionemos al país en que residimos, sino que nos hallamos separados del mundo en sentido espiritual. Tal como sucedió en el siglo primero, nuestra labor principal en la actualidad es “da[r] testimonio cabal respecto al reino de Dios” (Hechos 28:23). Ningún gobierno humano tiene derecho a impedir que llevemos a cabo esta comisión divina.
En conformidad con el hecho de que pertenecemos a Jehová y somos tanto discípulos de Jesús como súbditos del Reino de Dios, los testigos de Jehová nos hemos mantenido neutrales en los conflictos internacionales de los siglos XX y XXI. No hemos tomado partido ni hemos empuñado arma alguna contra nadie ni hecho propaganda a favor de ninguna causa seglar. En una notable demostración de fe ante una situación abrumadora, nos hemos regido por los mismos principios que expusimos a las autoridades de la Alemania nazi en 1934: “No estamos interesados en los asuntos políticos, sino completamente dedicados al Reino de Dios bajo Cristo, su Rey. No le haremos daño a nadie. Nos gustaría mucho poder vivir en paz y hacer el bien a todos los hombres según se presente la oportunidad”.
Los cristianos mantenemos una postura neutral en lo que toca a las cuestiones políticas de las naciones del mundo. No tomamos partido a favor ni en contra de ningún grupo nacional, racial, social o económico (Hechos 10:34, 35). Más bien, “obramos lo que es bueno para con todos” (Gálatas 6:10). Dada la neutralidad de los testigos de Jehová, nadie puede en justicia rechazar nuestro mensaje alegando que favorecemos al bando contrario en alguna contienda de índole racial, nacional o tribal.
Por consiguiente, no olvido la privilegiada relación que me une a Jehová Dios. Agradezco siempre la bendición de ser discípulo de Cristo y súbdito del Reino. Amo de todo corazón a mis hermanos en la fe y me deleito en todo momento en el amor cristiano que ellos me muestran. Pero por encima de todo, sigo la exhortación del salmista: “Espera en Jehová; sé animoso, y sea fuerte tu corazón. Sí, espera en Jehová” (Salmo 27:14; Isaías 54:17). De esta forma, al igual que un sinnúmero de cristianos que me han precedido, me mantengo firme con mi infalible esperanza: soy un cristiano fiel y neutral, no soy parte del mundo.
Forma correcta de llevar un traje formal
Quizás le ha pasado que ha invertido una cuantiosa cantidad de dinero en comprar un muy buen traje de marca y a la moda, un traje con el cual ha soñado y muchas veces ha visto lo bien que le queda a otras personas y decidió que también quiere verse así; pues bien, resulta que al vestirse con él, lo que ve en el espejo dista mucho de lo que se imaginaba. ¿Le vendieron el traje que no era? ¿Lo estafaron? ¿Hay algo malo con su contextura física? Seguro las siguientes ilustraciones le van a dar una mejor idea de lo que pasa.
¿Qué esperanza hay para los seres queridos que han muerto?
La Biblia dice que la muerte es un enemigo y la asemeja a un
rey que ha dominado a la humanidad (Romanos 5:17; 1 Corintios 15:26). Este
enemigo tiene tanto poder que nadie en la Tierra puede oponerle resistencia, y
todo ser amado que muere es una más de sus incontables víctimas. Esta verdad
bíblica nos ayuda a entender por qué nos embarga el dolor y la impotencia ante
tal pérdida, y nos confirma que es normal sentirse así.
Es por tal razón que Job, un siervo de Dios, preguntó: “Si
un hombre muere, ¿volverá a vivir?” (Job 14:14, Versión Popular.) Quizás usted también se hará muchas preguntas con
respecto a la muerte. ¿Cómo se sentiría si supiese que va a poder reunirse de
nuevo, aquí mismo en la Tierra y bajo condiciones inmejorables, con sus seres
queridos que han muerto?
La Biblia promete lo siguiente: “Tus muertos
vivirán. [...] Se levantarán”. Y también dice: “Los justos mismos poseerán
la tierra, y residirán para siempre sobre ella”. (Isaías 26:19; Salmo 37:29.)
Para poder confiar plenamente en tales promesas necesitamos
la respuesta a algunas preguntas básicas como: ¿Por qué muere la gente? ¿Dónde
están los muertos? Y ¿cómo podemos estar seguros de que volverán a vivir?
Imagen tomada de Sheikyermami
La muerte y lo que
sucede al morir
La Biblia aclara que originalmente la intención de Dios no
era que los humanos muriesen. Él creó a la primera pareja humana, Adán y Eva,
los colocó en un paraíso terrestre llamado Edén y les mandó que tuviesen hijos
y que extendiesen su hogar paradisíaco por toda la Tierra. Solo morirían si
desobedecían sus instrucciones. (Génesis 1:28; 2:15-17.)
Adán y Eva no apreciaron la bondad de Dios, y por lo tanto,
desobedecieron y tuvieron que sufrir el castigo prescrito. “[Volverás] al suelo
—dijo Dios a Adán— porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo
volverás.” (Génesis 3:19.) Antes de ser creado, Adán no existía; era polvo. Y
debido a su desobediencia, o pecado, Adán fue condenado a volver al polvo, a un
estado de inexistencia.
Por consiguiente, la muerte es la ausencia de vida. La
Biblia hace el siguiente contraste: “El salario que el pecado paga es muerte,
pero el don que Dios da es vida eterna”. (Romanos 6:23.) También indica que la
muerte es un estado de inconsciencia total, pues dice: “Porque los vivos están
conscientes de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no están
conscientes de nada en absoluto”. (Eclesiastés 9:5.) Además, explica que cuando
una persona muere “sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras
perecen sus pensamientos”. (Salmo 146:3, 4.)
Sin embargo, en vista de que solo fueron Adán y Eva los que
desobedecieron aquel mandato en Edén, ¿por qué tenemos que morir todos
nosotros? Es porque todos hemos nacido después de la desobediencia de Adán, y
por lo tanto, todos hemos heredado de él el pecado y la muerte. La Biblia lo
explica así: “Por medio de un solo hombre [Adán] el pecado entró en el mundo, y
la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres”.
(Romanos 5:12; Job 14:4.)
Pero alguien pudiera preguntar: ‘¿No tienen los seres
humanos un alma inmortal que sigue viviendo después de la muerte?’. Muchos han
enseñado esta doctrina, y hasta dicen que la muerte es una puerta que conduce a
otra vida. Pero esta idea no viene de la Biblia. Más bien, la Palabra de Dios
enseña que usted es un alma, que su alma es realmente usted, con todas sus
facultades físicas y mentales. (Génesis 2:7; Jeremías 2:34; Proverbios 2:10.)
La Biblia también dice: “El alma que esté pecando... ella misma morirá”.
(Ezequiel 18:4.) No hay ningún pasaje bíblico que enseñe que el hombre tenga un
alma inmortal que siga viviendo después de la muerte del cuerpo.
Cómo pueden volver a
vivir los seres humanos
Una vez que el pecado y la muerte entraron en el mundo, Dios
reveló que tenía el propósito de que los muertos fueran devueltos a la vida
mediante una resurrección. Por consiguiente, la Biblia explica:
“Abrahán [...] estimó que Dios podía levantarlo [a su hijo Isaac] hasta de
entre los muertos”. (Hebreos 11:17-19.) La confianza de Abrahán no era infundada,
pues la Biblia dice del Todopoderoso: “Él no es Dios de muertos, sino de vivos,
porque para él todos ellos viven”. (Lucas 20:37, 38.)
Sí, el Dios Todopoderoso no solo tiene el poder de resucitar
a las personas a quienes Él escoge, sino también el deseo de hacerlo. El propio
Jesucristo dijo: “No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos
los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán”. (Juan 5:28,
29; Hechos 24:15.)
Poco después de decir esto Jesús vio una procesión funeraria
que salía de la ciudad israelita de Naín. El joven que había muerto era el hijo
único de una viuda. Al contemplar su gran pesar, Jesús se enterneció; y
dirigiéndose al cuerpo sin vida, le ordenó: “Joven, yo te digo: ¡Levántate!”. Y
el joven se incorporó y Jesús se lo dio a su madre. (Lucas 7:11-17.)
Al igual que en el caso de esa viuda, también hubo un gran
éxtasis cuando Jesús estuvo en el hogar de Jairo, el presidente de la sinagoga
judía. Su hija de doce años había muerto. Al llegar Jesús a la casa de Jairo,
se dirigió a donde estaba la niña muerta y le dijo: “Muchacha, ¡levántate!”. ¡Y
se levantó! (Lucas 8:40-56.)
Posteriormente murió Lázaro, un amigo de Jesús. Cuando Jesús
llegó a su casa, hacía cuatro días que Lázaro había muerto. Aunque estaba muy apesadumbrada,
su hermana Marta expresó su esperanza diciendo: “Yo sé que se levantará en la
resurrección en el último día”. Pero Jesús fue a la tumba, ordenó que quitaran
la piedra y clamó: “¡Lázaro, sal!”. ¡Y salió! (Juan 11:11-44.)
Piense en esto: ¿En qué condición se encontraba Lázaro
durante los cuatro días que estuvo muerto? Lázaro no dijo nada de haber estado
en un cielo de inmensa dicha o en un infierno de tormento, y de haberlo
experimentado seguramente lo habría dicho. No, Lázaro estuvo completamente
inconsciente en la muerte y hubiera continuado en esa condición hasta “la
resurrección en el último día” si Jesús no lo hubiese devuelto a la vida
entonces.
Es cierto que esos milagros de Jesús sólo tuvieron un
beneficio temporal, ya que las personas a quienes resucitó volvieron a morir.
Sin embargo, él probó hace 1.900 años que, con el poder de Dios, ¡los muertos
verdaderamente pueden volver a vivir! De modo que mediante sus milagros Jesús
demostró en pequeña escala lo que sucederá en la Tierra bajo el Reino de Dios.
Es por ello que los textos bíblicos que hemos examinado
señalan a la esperanza, un componente fundamental de la felicidad verdadera.
En las Santas Escrituras, la palabra esperanza significa la expectativa
segura de algo bueno. Para ver de qué forma nos lleva la esperanza a la
felicidad incluso ahora, regresemos al relato de la resurrección de Lázaro.
Hay por lo menos dos razones por las que Jesús realizó aquel
milagro. Una fue acabar con la tristeza de Marta, María y los amigos de Lázaro,
quienes de nuevo podrían disfrutar de la compañía de la persona que tanto
amaban. Pero Jesús le mencionó a Marta una segunda razón, una de mayor
importancia. Le preguntó: “¿No te dije que si creías habrías de ver la
gloria de Dios?” (Juan 11:40). La Traducción
en lenguaje actual traduce estas últimas palabras con la expresión “el
poder de Dios”. Al devolver la vida a Lázaro, Jesús mostró de antemano lo
que Jehová Dios puede hacer y hará en el futuro.
Cuando muere un ser
querido
Si usted tiene confianza en la resurrección, su pesar podrá
ser superado. La Biblia dice que no se apesadumbrará “como lo hacen también los
demás que no tienen esperanza”. (1 Tesalonicenses 4:13.) Al contrario,
usted se acercará a Dios en oración, y la Biblia le promete: “Él mismo te
sustentará”. (Salmo 55:22.)
No obstante, cuando el enemigo muerte ataca, aunque usted
tenga la esperanza de la resurrección, puede experimentar un enorme pesar.
Abrahán tenía fe en que su esposa volvería a vivir, sin embargo leemos que
“Abrahán entró a plañir a Sara y a llorarla”. (Génesis 23:2.) ¿Y cómo reaccionó
Jesús? Cuando Lázaro murió, él “gimió en el espíritu y se perturbó”, y poco
después “cedió a las lágrimas”. (Juan 11:33, 35.) De modo que el llorar cuando
muere un ser querido no es una señal de debilidad.
La muerte de un hijo es una experiencia sumamente penosa,
especialmente para la madre. Por eso la Biblia reconoce el amargo pesar que
puede experimentar una madre. (2 Reyes 4:27.) Por supuesto, lo mismo es
cierto con respecto al padre. “¡Oh, que yo pudiera haber muerto, yo mismo, en
lugar de ti!”, se lamentó el rey David cuando murió su hijo Absalón.
(2 Samuel 18:33.)
Estudiar la Biblia lo ayudará a encontrar la felicidad a
pesar de que afronte la muerte de un ser amado. Sin embargo, quizá se pregunte
cómo hacerlo. Los testigos de Jehová le darán con mucho gusto las respuestas
bíblicas que usted necesita saber para ser realmente feliz. Y mientras
aguarda el cumplimiento de la esperanza que Jehová ofrece, aun ahora puede
estar entre aquellos de quienes se dice: “Hallarán felicidad y dicha, y
desaparecerán el llanto y el dolor” (Isaías 35:10, Versión Popular).
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