FALLOS DEL SISTEMA | La trampa del cinismo político: por qué negamos el valor de lo que hace el adversario
Existen varios términos y conceptos que describen este comportamiento, desde perspectivas retóricas, psicológicas y filosóficas. ¿Cuántas veces hemos descartado una medida positiva solo porque vino del 'bando equivocado'? ¿Y cuántas veces el otro bando ha hecho lo mismo con nuestras propias propuestas?
1. Sesgo de atribución hostil (Hostile Attribution Bias)
En psicología social, se refiere a la tendencia a interpretar las acciones ambiguas o neutras de un adversario como intencionalmente maliciosas. Cuando un grupo político atribuye sistemáticamente "motivos ocultos" a cualquier acción positiva del oponente (aunque sea objetivamente beneficiosa), está ejerciendo este sesgo. No es una falacia lógica per se, sino un error cognitivo arraigado en la desconfianza grupal.2. Falacia de los motivos ocultos (variante de ad hominem circunstancial)
Aunque no tiene un nombre canónico en los manuales clásicos de lógica, es una forma de ataque a los motivos: se descarta el valor objetivo de una acción no por sus resultados, sino por supuestos intereses subyacentes ("lo hizo solo para ganar votos", "lo obligó la presión internacional", etc.). Es una falacia porque el mérito de una obra (ej.: una carretera construida) es independiente de las intenciones de quien la ejecutó.3. Bulverismo
Término acuñado por C.S. Lewis para describir el error de asumir de antemano que el oponente está equivocado (o actúa de mala fe) y luego explicar por qué está equivocado (sus motivos ocultos, su ideología, sus intereses). Ejemplo: "Claro que mejoró los hospitales, pero solo para lavar su imagen antes de las elecciones". Aquí se parte de la presunción de mala fe y se construye una narrativa que anula cualquier mérito objetivo.4. Cinismo reflejo o presunción de cinismo
No es un término técnico formal, pero describe bien la actitud de quien, por desgaste político o polarización, presume a priori que toda acción del adversario es instrumental, nunca genuina. Este cinismo se vuelve un mecanismo defensivo del discurso político tribal.5. Hermenéutica de la sospecha
Concepto filosófico (asociado a Marx, Nietzsche y Freud, y analizado por Paul Ricœur) que describe una actitud interpretativa que busca sistemáticamente "lo oculto" detrás de lo aparente. En política, se manifiesta cuando se lee toda acción pública como máscara de intereses ocultos, sin considerar la posibilidad de intenciones mixtas o incluso genuinas.¿Por qué es problemático este comportamiento?
- Bloquea el reconocimiento de avances reales: una obra pública bien ejecutada beneficia a la ciudadanía, independientemente de quién la impulse.
- Alimenta la polarización: al negar cualquier gesto positivo del otro, se elimina el terreno común necesario para el diálogo.
- Confunde intenciones con resultados: desde una perspectiva racional, lo relevante para la sociedad suele ser el impacto de una acción, no solo las intenciones (que además son difíciles de probar).
Reflexión equilibrada
Es legítimo cuestionar los motivos políticos detrás de una acción (la transparencia es vital en democracia). El problema surge cuando toda acción positiva del adversario es descartada automáticamente por supuestos motivos ocultos, sin evaluar su mérito concreto. Eso no es escepticismo saludable: es dogmatismo tribal disfrazado de cinismo.Este patrón es transversal: ocurre en todos los espectros políticos y socava la capacidad colectiva de distinguir entre lo que funciona y lo que no, más allá de quién lo promueva.
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